Como una muestra de reconocimiento en la conmemoración del Día Nacional del Defensor y Defensora de Familia, que se celebra este 27 de febrero, el alcalde de Armenia, James Padilla García, exaltó la labor de dichos funcionarios del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, Regional Quindío, destacando su papel fundamental en la protección integral de la niñez, la adolescencia y las familias del territorio.
“Existen misiones que en silencio y con sacrificio transforman vidas. Hoy queremos reconocer esa labor que ustedes cumplen en la protección integral de la familia colombiana, núcleo esencial de nuestra sociedad”, señaló el mandatario, quien se unió a la conmemoración de la fecha, que fue instituida mediante el Decreto 2480 de 2018, y que oficialmente es cada 21 de febrero.
Para ello, el ICBF en el Quindío realizará un acto protocolario, este viernes a partir de las 2:30 p. m., en las instalaciones del hotel Mocawa Plaza, en el norte de la Ciudad Milagro, con el fin de reconocer la noble misión de quienes en ejercicio de funciones administrativas y de protección, velan por el restablecimiento de derechos y la garantía del bienestar de los menores de edad, en cumplimiento del mandato constitucional que consagra a la familia como núcleo esencial de la sociedad.
El alcalde Padilla García destacó que el ejercicio de esta responsabilidad implica asumir decisiones complejas y actuar con firmeza frente a situaciones que comprometen los derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes. “Ustedes no solo aplican la ley: acompañan, orientan, protegen y devuelven la fe y la esperanza cuando más se necesita la presencia del Estado”, expresó el ejecutivo, quien además subrayó que la entrega diaria de los Defensores y Defensoras de Familia fortalece el tejido social y contribuye a la construcción de una ciudad más justa y humana.
El titular del Gobierno de Armenia indicó que, la Administración Municipal como aliado y agente del Sistema Nacional de Bienestar Familiar, afianzará los esfuerzos con el ICBF y las demás entidades, para garantizar la protección efectiva de los derechos de la niñez y la consolidación de entornos seguros para las familias armenias y puntualizó: “Ser Defensor o Defensora de Familia exige preparación, carácter y vocación de servicio. Esa dedicación merece el respeto y la admiración de toda la sociedad”.
